Turno 2. Muerte en Carrera Blanca

No era morir lo que le daba miedo a Sveg. Era morir de aquella manera. Un guerrero como el no debía morir así, encerrado sin ninguna posibilidad de defenderse. Sin embargo el destino ya estaba marcado y ya no disfrutaría de mas días de combate ni noches de diversión…

No se sabe como empezó. Alguien hablo de sospechas sobre la muerte de Elrohil y de repente Theon se vio acusado y acosado. Varios fueron los que sacaron sus armas dispuestos a matarlo. Sin embargo una voz se dejó oír. No ante el grupo si no avisando a Symon Lynch que logro llegar a tiempo y disolver el tumulto. De momento seguirían confiando en el monje.

Hacia poco que habían llegado a Carrera Blanca. Allí Asha pudo descansar al oír como su Jarl Ulfric había sido salvado por…¿un dragón?. El grupo se separó para cumplir su misión. Alguno esperó en La Yegua Abanderada, la posada dirigida por Hulda. Allí mientras bebía copa tras copa de vino, Sansalayne fue envenenada. Quien causó la muerte, la vio desmadejarse en la silla, serenamente y abandonó la posada pensando que la justicia estaba cumplida.

No hubo problemas para conseguir completar la misión. Varios miembros del grupo pidieron esperar al nuevo día para partir hacia un nuevo objetivo y decidieron quedarse en las afueras de Carrera Blanca. Por la noche una sombra entró furtivamente en una tienda con aviesas intenciones. Segundos mas tarde un rumor de lucha, un grito ahogado y la sombra salió de la tienda tambaleándose para caer sobre la hoguera con una daga en el corazón. La luz de los rescoldos de la hoguera mostró las ultimas bocanadas de un NUE que había fracasado en su mortal misión.

El siguiente paso, les explicó Symon, les llevaría a las cumbres de la Garganta del Mundo…a Alto Hrothgar, el hogar de los Barbas grises.

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